¿Por qué casi todas las pastillas que tomamos son blancas? ¿y redondas? ¿Se tragaría usted una pastilla negra? Comprimidos, cápsulas, grageas…, sus diseños y colores esconden siempre un factor psicológico. Estos son algunos de los secretos mejor guardados por los laboratorios

¿Por qué no son cuadradas?

Las pastillas con formas extravagantes no son viables, solo con ventas millonarias sale a cuenta crear una máquina especial para ellas solas. La mayoría son redondas para rodar mejor por los conductos de las máquinas que las fabrican. El desarrollo de una pastilla lleva unos 13,5 años de media. Primero se crea el principio activo, luego se decide el diseño.

Surtido de frmacos y medicinas de diversas formas y colores

¿Blancas o de colores?

La industria emplea unos 30 colorantes alimentarios. Los más frecuentes, tras el blanco, son los tonos rojizos de los óxidos de hierro, luego los de las carotinas. Las personas que guardan las píldoras en pastilleros se quejan a veces de que estos colores tienden a blanquear con la luz. Un color que se usa muy raramente es el lila y, menos aún, el negro. ¿Se tragaría usted una pastilla negra? De los medicamentos se espera que sean puros, y esa cualidad se asocia con el blanco, además de con el precio. Son las más baratas de fabricar.

 ¿Los colores tienen alguna finalidad?

No hay estudios que lo confirmen, pero Goethe, en su teoría de los colores, de 1810, indicaba que el rojo es bueno para el sistema cardiovascular y el amarillo para los nervios. Los fármacos de origen vegetal suelen ser verdes. Y los calmantes, azules. ¡Pero la Viagra es azul! Se dice que el fabricante, la farmacéutica Pfizer, tenía el diseño del rombo azul guardado en un cajón y decidieron sacarlo cuando desarrollaron este medicamento.

¿Lacadas?

Muchas pastillas se lacan para protegerlas de la luz y de la humedad. Además, el lacado enmascara el sabor amargo y también las protege de los jugos gástricos. Para mejorar el sabor de las pastillas, se utilizan las llamadas sustancias de relleno, que suelen ser lactosa, carbonato cálcico y almidones de maíz, arroz o patata.

pills studio isolated over white

¿Grandes o pequeñas?

Existen grageas de apenas 4,4 milímetros de diámetro y cápsulas de 25,5 milímetros. Los antibióticos suelen ir en pastillas grandes, igual que los medicamentos para el sida y otros virostáticos. Esto es debido a que, para combatir bacterias y virus, se necesitan tomar grandes cantidades del principio activo. La tolerancia depende del principio activo y de cómo se descompone, no del tamaño de la pastilla. Si se descompone en el estómago, el principio activo pasa más rápido a la sangre a través del intestino. Otros productos salen intactos del estómago y se descomponen en el intestino. ü

¿Comprimidos o cápsulas?

Cuanto más sensible es el principio activo, más frecuente es que su presentación sea en forma de cápsula. Las empresas, no obstante, prefieren los comprimidos. Son más fáciles de fabricar y se aceptan mejor al ser más fáciles de tragar.   marta garcía s.

¿Y POR QUÉ SE LLAMAN ASÍ?

¿Quién les pone los nombres?

Las farmacéuticas contratan agencias especializadas en inventarse buenos nombres. Estas agencias presentan sus creaciones a la Oficina Europea de Registro de Diseños y Marcas (OAMI), con sede en Alicante. Los nombres pasan, además, por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), donde se rechazan del 50 al 70 por ciento de los mismos.

¿El nombre perfecto?

Debe ser comprensible en todos los países de la Unión Europea, no demasiado largo, fácilmente reconocible y que no se confunda con otro.

La importancia de la Z

Hay cierta preferencia por utilizar unas letras concretas. Uno de cada cinco fármacos autorizados entre 1986 y 2005 incluía una Z o una X, hasta entonces apenas 19 contenían esas letras. La Z gusta en el mercado árabe, mientras que la X representa tecnología y progreso.